La Brocheriana N°30 - 2026

La lluvia y el viento no detuvieron a los peregrinos en el tramo La Posta – Nono

La lluvia y el viento no detuvieron a los peregrinos en el tramo La Posta – Nono
← Volver a noticias

La jornada de hoy de la peregrinación brocheriana comenzó con condiciones climáticas adversas. Desde temprano, la lluvia persistente, el viento frío y el cielo cubierto marcaron el inicio del tramo que une La Posta con la localidad de Nono, uno de los momentos más esperados del recorrido.

A pesar del clima, los peregrinos se prepararon para iniciar el camino. Con ponchos, camperas y el ánimo firme, caminantes y cabalgantes retomaron la marcha demostrando que la fe puede más que cualquier dificultad del tiempo.

Durante las primeras horas del día, el viento y el frío acompañaron el avance de la caravana. El terreno húmedo y el barro en algunos sectores hicieron más exigente el trayecto, pero el espíritu de los participantes se mantuvo intacto. Entre rezos, cantos y palabras de aliento, los peregrinos continuaron avanzando paso a paso hacia su destino.

La peregrinación brocheriana reúne cada año a cientos de personas que recorren los caminos serranos recordando la vida y la obra de José Gabriel del Rosario Brochero, el sacerdote que dedicó su vida a acompañar a las comunidades de Traslasierra y que recorría estas mismas tierras a lomo de mula para llevar los sacramentos y consuelo espiritual a su pueblo.

En esta jornada, el clima puso a prueba la fortaleza de los peregrinos. Sin embargo, lejos de detener la marcha, la lluvia y el viento parecieron reforzar el sentido profundo de la peregrinación: caminar con fe, incluso cuando el camino se vuelve difícil.

A lo largo del trayecto, los gestos de solidaridad entre los participantes se hicieron presentes: compartir abrigo, ofrecer agua, ayudar a quien lo necesitaba o simplemente caminar juntos para darse ánimo.

Con este espíritu, la caravana continuó avanzando hacia Nono, reafirmando una vez más que la peregrinación no es solamente un recorrido geográfico por las sierras cordobesas, sino también un camino espiritual que une esfuerzo, devoción y comunidad.

Así, entre lluvia, viento y frío, los peregrinos siguieron adelante, fieles al espíritu del Cura Brochero y a la consigna que se repite en cada jornada del camino:

¡Brochero va!

Fotos: Hoy Noticias